¿QUÉ ES LO QUE CELEBRAMOS?

¿QUÉ ES LO QUE CELEBRAMOS?

Pucha que le damos bombo a estos cabritos, pensará usted, querid@ personaje que lee este humilde pasquín versión 2.0. Pero es que nos parece bastante necesario, sobre todo por las cosas que han pasado en esta última semana.

Como usted seguramente ya sabe, le dimos la última palada se anunció elcierre de un papiro llamado “Ctrl+z”, perteneciente por cierto a Copesa, debido a problemas económicos para seguir gestionándolo. Y mientras su último recuerdo es la edición número 32, fuimos (somos todavía) varios los que celebramos este fin, tanto tiempo dilatado la verdad.

Y es que aquella revista, que juraba ser el medio que los universitarios necesitábamos y deseábamos con todas nuestras fuerzas, cayó en la ensalada de vicios de otras publicaciones (LUN, Mala Clase), con ese chabacanismo magazinesco donde se quieren imponer temas fuerza que, en verdad, no son tema.

¿Que se cavaron su propia tumba? Ni tanto, si igual era re buen material pa prender fueguito en un asado (si lo sabremos por acá). Pero su propueshta ashí cuática alternativa se dio de narices contra sí misma, en aquel capítulo en que todo el poder del sito editor cayó sobre un reportaje bellamente escrito por Paulina Roblero, modificando hasta lo inmodificable y pasando a llevar toda ética y convención moral con el tratamiento que se dio a personas que, por genética, no son tan altos como el señor Javier Fuica (de quien tampoco conocemos estatura, por cierto).

Y de ahí a las publicaciones en Cachagua y Zapallar, dos meses y pocos pasos. Se aislaron en un cierto sector del estudiantado, lo cual se refleja en que a JGM comenzó a llegar la mitad de los ejemplares que el año pasado, así como el abandono total de otras universidades. La banalidad comenzó a imperar cada dos semanas, y lo bueno que se había hecho en un principio se fue, literalmente, a la mierda. Y al cierre, la semana pasada.

Mi madre me pregunta qué diablos celebramos, si es un medio menos que existe. Pues, qué diablos, es un medio tontificador menos. No voy a negar que tenía algunos datos bastante buenos, pero hay mucho material y talento derrochado en ese equipo, lo cual en verdad es una lástima. Pero lo que celebramos, le respondí, es que por una vez ganamos los buenos: los que con poquitos recursos intentamos hacer algo decente y con calidad. Hablo por todos cuando digo que no nos creemos ni nos sentimos el hoyo del queque, porque hay que estar aquí para saber cuánto cuesta sacar cada edición.

Por eso celebramos: porque el esfuerzo, que siempre vale la pena, por fin tiene alguna recompensa.

About the Author

el resumen formal dice que soy estudiante de noveno semestre de periodismo en la universidad de chile, licenciado en comunicación social, y con un paso como estudiante de intercambio académico en los estados juntos en el primer semestre; además, colaboro con la cooperativa, en lo que sea necesario. si hablamos de lo personal, soy un gran deportista mental, proyecto de melómano sin vías de cumplirse, con poco que decir y mucho que compartir.