¿QUÉ PASA CON LAS PRESIDENCIALES?

¿QUÉ PASA CON LAS PRESIDENCIALES?

Quedan dos semanas para las elecciones presidenciales y parlamentarias, y ya el panorama se esclarece un poco más, por lo menos en el primer ámbito. Se han dicho muchas cosas sobre quienes pasarán a segunda vuelta y sobre las cifras que obtendrá cada candidato. Lo cierto es que hace tiempo que no se veía una elección tan peleada.

En todo caso, no hablamos de una competencia de los candidatos por diferenciarse de sus contendores, sino que por pasar inadvertido al lado de ellos. Como si quisieran igualarse, para conseguir los votos del otro, sin esforzarse por adquirir adherentes con trabajo propio.

Y bueno, esa ha sido la tónica en esta campaña. La gente ya no cree, y en vez de abanderarse por un candidato, buscan al menos malo, al mal menor. Si vemos los programas presidenciales, los cuatro se asemejan bastante en el 70% o más de las propuestas. Así, parece que da lo mismo por quién votar. Lo cierto es que no es así.

Las diferencias, a pesar de que no se muestran en la campaña, existirán durante el gobierno de uno de estos cuatro personajes, porque la diferencia está en el cómo se hacen las cosas, no en el qué se hace. Es decir, el qué es casi igual para todos, porque el diagnóstico país debería ser igual en los cuatro candidatos. Pero el cómo se concretan las soluciones es el punto de diferenciación: no es lo mismo hacer crecer el país subiendo los sueldos que privatizando las empresas. Claro, también influyen las distintas concepciones sobre qué es “hacer que el país crezca”.

Pero bueno, volviendo al 13 de diciembre, ya tenemos algo más o menos claro: Sebastián Piñera pasará a segunda vuelta, junto con Frei o Enríquez-Ominami, aunque el primero tiene mayores posibilidades. Ante esto, el candidato ex PS se está adelantando, y creó hace unos días el referente político El Copihue, para reunir a todos sus adherentes y fijar una postura única de apoyo a algún candidato (muy probablemente Frei).

Por su parte, Jorge Arrate podría sacar más votos de los esperados, ya que habrá gente indecisa que votará por él en primera vuelta, sabiendo que no ganará, para definirse por otro candidato en segunda. Esto podría hacer que obtenga más votos, y más peso ante los otros candidatos. Lo más seguro, es que esos votos recaigan en Frei. Ya hemos visto un desgraciado pacto entre la izquierda extraparlamentaria y la Concertación, y en las últimas semanas ambos candidatos no han dejado de hacerse ojitos.

En resumen, es probable que Frei cuente con los votos necesarios para ganar en segunda. Pero surge otro problema para el candidato amarillo DC, y es que se está quedando sin comando. Las peleas han sido tantas dentro de su grupo de operaciones, que han terminado por mostrar un profundo quiebre dentro de la gente que podría dirigir el gobierno. Eso es una señal de ingobernabilidad antes de asumir un gobierno.

Así siguen las cosas en estas presidenciales. Podrían haber sido más entretenidas… por último para entregarle el circo al pueblo. Ahora, ni eso. Mejor esperar lo que suceda en dos semanas más, y esperar (sin mucha esperanza) que salga algo bueno de todo esto.

About the Author