Bien flojita la labor realizada por los tres grandes del fútbol chileno. En primera instancia, la Universidad de Chile no fue capaz de superar a un ordenado conjunto de Curicó, en lo que fue el cierre del Estadio Nacional hasta nuevo aviso. Parece que los azules dependen mucho de lo que pueda hacer Juan Manuel Olivera, porque sin Emilio Hernández y con un Walter Montillo que parece perdido en el juego, no parece haber mucho más de dónde sacar material para salir adelante. Buena aparición de juveniles laicos, pero de verdad le falta mucho al equipo de José si quiere tener real alternancia.
Ojo con eso, porque el miércoles vuelven las copas Gato, y ni más ni menos que ante uno que se fue de perdices el sábado, Colo-Colo. Jugando de visita en la ruca Monumental, los albos no tuvieron por dónde vulnerar a un inteligente cuadro bohemio, que se plantó en el pasto de Macul dispuesto a llevarse los tres puntos con garra y corazón. Sólo el ingreso del Chupete Bogado llevó al popular al gol, pero nuevamente terminaron atacando con cinco hombres. Demasiado para un cuadro que está muy centralizado en su juego, y que parece no enmendar el rumbo de la mano de Hugo Tocalli.
La Universidad Católica tampoco lo hace mejor, porque si bien no pierde, tampoco hace goles. Otra vez empata a 0, farreándose todo lo que logra llevar al arco contrario, y dejando pasar oportunidades inmejorables para agarrar la punta y no soltarla más. Ni siquera la llegada de Juan José Morales parece resolver esto en la Precordillera, mientras los hinchas cruzados sueñan con que el Fantasma Figueroa vuelva a vestirse de corto, porque de seguro se hace crack.
Y a río revuelto ganancia de pescadores, porque el Audax Italiano, piolita y con un equipo muy joven, marcha sólido al frente de la tabla de ubicaciones, con 13 unidades de 15 posibles. Pomelo Marini parece haber armado un buen grupo, pese a la partida de los goleadores Rubén Darío Gigena y Fabián Orellana, y logra imponer sus términos en todas las canchas. Ojalá sigan con ese rumbo, porque al menos por juego no tienen nada que envidiarle a nadie.
