ALGO TRUCHO PASA CON EL FONDO SOLIDARIO

ALGO TRUCHO PASA CON EL FONDO SOLIDARIO

Para quienes no gozan de las becas (por la cresta…), el Fondo Solidario de Crédito Universitario se convierte en la alternativa menos dolorosa, al fin y al cabo, para poder estudiar. Su 2% anual de interés en la deuda, la facilidad de pago mínimo del 5% de tu sueldo y los dos años de gracia antes de empezar a azotarte con los pagos, parecen un macabro premio que el estudiante que tenga más meneyemen para poder conseguir un beneficio estatal. Pero este simpático (y al peo) crédito comenzaría a tener sus días contados.

En el último pleno de la Fech en Artes Las Encinas, hace un par de semanas, el delegado de Bienestar, Juan Pablo Pinto, anunciaba un hecho que comienza a sacar tiritones de pera a quienes cuentan con esta mágica salvación para pagar el arancel: Compañeros que quedaron sin becas NO PUDIERON postular al fondo solidario. ¡Chan!.

¿Cuál es el conflict? Sucedía, que hasta hace poco, quienes por cualquier motivo pedían sus becas, automáticamente podían postular al fondo solidario para poder seguir saldando el pecado de estudiar. Y no sólo eso con los ex becados está ocurriendo. A los compañeros que necesitan aumentar el porcentaje de beneficio del fondo, les están haciendo las tremendas tapas. Sencillamente, no pueden postular a un reajuste de su porcentaje de beneficio, y tienen que arreglárselas con alternativas, como el endeminiado crédito Corfo o el del Aval del Estado.

Ahora, la pescá que nos quiere vender el gobierno, que quiere sacarse los pillos por haber cortado la platita para este fondo, según nos cuenta Pinto, es un “crédito de emergencia por crisis Económica, que al parecer dependería de CORFO, con tasas de interés bastante desfavorables para el estudiante”.  Desde La Moneda ya mandaron el memo a las distinas úes para que se acogan a este nuevo “beneficio”,, cuyas características siguen siendo misteriosas, pero en la Chile no estan ni ahí con pescar este nuevo modo de pagar aranceles y recomiendan acogerse a las iniciativas de ayuda de forma interna, con asistentes sociales o la Fech.

El asunto es preocupante, ya que sentaría otro precedente para lograr el macabro objetivo de delegar el cobro de las deudas universitarias a instituciones privadas. Ya se dio un paso nefasto el 2005 con la creación del Crédito con Aval del Estado, que cobra el terrible 6,1% anual y se paga a los bancos, y que motivó movilizaciones estudiantiles que lamentablemente no pudieron detener el plan; y que ahora nuevamente se pretende legitimar con este crédito de emergencia.

Al respecto, Juan Pablo nos declara: “Se puede asumir que es política del actual gobierno el favorecer la privatización de las ayudas estudiantiles, dado que al limitar el acceso al Fondo Solidario, lo que se hace en la práctica es disminuir año a año la cantidad de recursos destinados al mismo, ahogándolo y favoreciendo la multiplicación en la aparición de intereses privados en torno a esto.”

About the Author

Estudiante de periodismo de la Universidad de Chile. Director fundador de El Aguja en 2004.