Hace sólo cuatro años se estrenó a nivel mundial, con bombos y platillos, una película producida y protagonizada por Adam Sandler. Hablamos de “Golpe Bajo: El juego final” (The Longest Yard, 2005), donde el hombre, antiguo campeón de la NFL, caía en prisión y tenía que, de alguna manera, organizar un equipo de fútbol americano para enfrentarse a los guardias. Argumento conocido este, el de la estrella caída en desgracia que se redime en circunstancias difíciles. El punto es que esta no es la primera versión del mismo storyline. Es el tercero.
La película original tiene el mismo nombre, The Longest Yard. Pero data de 1974, y con una gráfica y estética demasiado setentera. Es notable el detalle además de que el protagonista de esta entrega, Burt Reynolds, es coestelar de Sandler en la última versión.
Y entre medio, en el 2001, se produjo en Inglaterra Mean Machine, película que repite todo el argumento, pero con el cambio del impopular deporte gringo al más querido fútbol. En todo caso, la película es de muy bajo presupuesto, algo que se nota en la calidad y en las actuaciones.
Está bien, nos gusta que haya películas en las que se retrata al deporte como un redentor de quienes se han equivocado en la vida. Pero repetir tres veces una película, usando el guión de Tracy Keenan Wynn, es como mucho, ¿no? Sobre todo si sólo cambian las caras, pero no los nombres. Como si no hubiesen suficientes historias para plasmarlas en un filme…
