Para nadie es un misterio que la ola de realities han regresado (¿se fue alguna vez?) para convertirse en uno más de los virus como la influenza, la gripe porcina, la modorra y la estupidez, que flotan en el aire invernal de esta larga y angosta faja de tierra.
Siendo esta moda el nuevo pus, perdón, plus de las conversaciones de pasillos y almuerzos de grandes y chicos, ya empezaba a ser espantoso que la nueva programación, impuesta por la razón (?) y la fuerza (!), no incluyera por ahí algún hijo de Bello sacando la cara.
Sin embargo, ¿Quién más que la estación católica para cumplir los tan anhelados sueños de sus universitarios televidentes?
Dicho y hecho, voilá. Si los milagros existen, compañero, no sea incrédulo. Sino, ¿Cómo se explica que por fin los días de tirarse peos y tocar charango hayan quedado atrás?
La única respuesta posible a esta nueva bendición, es la aparición del Mesías:
Directamente desde la vecina facultad de Sociales, José “Pequeño Juan” Valenzuela, ha sentido el llamado, y soltado por un tiempo los libros y discusiones profundas y filosóficas ha decidido emprender la que será recordada como una de las más notables hazañas que Juan Gómes Millas haya tenido el privilegio de ver: retroceder cien años de historia para entrar a competir, nada menos que a 1910, el reality de época.
Como bien informaron nuestros marid@s de Wikisociales, “el jueves 30 de julio (Valenzuela) tuvo su primera aparición en el ‘reality quiz’ (!), partiendo por hacerse notar con un ‘buenos días Pirque’ al cruzar el umbral de la hacienda de 1910, y por señalar ‘esto es digno de una tesis’ para responder a la típica talla fome que le tiran a un sociólogo en cualquier grupo humano donde vaya: ‘ah, vienes a analizarnos’”.
Buen experimento sería, dicho sea de paso, a no ser que nuestro competidor termine contagiándose de los conocidos aires que rondan la farandulera hacienda.
Mientras, en el Facebook de su alma Mater las especulaciones y comentarios abundan, “Que se aplique a Marisela”, “¡No!, Marisela no tiene ni un brilloski, mejor que se agarre a combos con quien se le cruce.”
Confiamos en que a Valenzuela, el “Cabezón” y “Mergero”, cuatro años de calentarse la cabeza en las aulas socialinas y el tiempo libre que invertido en los deportes hasta convertirse en seleccionado de basketball del Campus, le servirán para algo más que lucirse ante las cámaras del famoso “entretenido reality quiz de Canal 13 que cada día nos sorprende con emocionantes capítulos
