Deconstruir el género, intervenir el espacio público, desmitificar la masculinidad, subvertir los roles. Todos estos conceptos fueron los que se aplicaron en el primer partido de fútbol organizado por la CUDS. La idea era jugar a la pelota vestido de cualquier cosa menos del típico futbolista hombre y así, burlarse de la norma heterosexual y el rol que se le da a los cuerpos. Mientras se desarrollaba este irónico evento deportivo fue varias veces interrumpido por la presencia de los de bachi que realizaban su masivo (y fétido cabe decir) mechoneo.
Con esta intervención, la CUDS hace un llamado a reubicar las normas con respecto al cuerpo y a la sexualidad. Parodiar, no tener miedo a usar el cuerpo como arma y el espacio para crear situaciones que dentro de nuestra cultura, están al margen de ésta.
