Aunque el hachazo me pasó la cuenta el fin de semana pasado, igual me levanté temprano en aquellas mañanas valdivianas para dirigirme hacia el aula magna de la Universidad Austral a la Master Class del personaje ilustre del certamen de este año.
El invitado especial de esta versión 16 del festival de cine fue nada más y nada menos que el dibujante y animador Bill Plympton. Un crack en su área y el sujeto más neoliberal-cinéfilo que conocí durante mi estadía en el sur de Chile, pero puta que es seco el compadre.
Con 40 minutos de retraso y un Aula Magna repleta por más de 450 personas, casi todos estudiantes de comunicación audiovisual y uno que otro personaje despiadado. De repente se sube el anfitrión del evento para presentar a la estrella de aquella mañana, el sujeto que todos estábamos esperando ver.
Con polera, terno, unos shorts de tela, calcetines hasta las rodillas, zapatos formales y un carisma inigualable, Bill Plympton se subía al escenario del aula junto a un traductor para dar su Clase Maestra sobre lo que él llama el Dogma Plympton.
Para este realizador hacer películas no es una cuestión “ashi súper loca de la vida”, sino que tienen los pies bien puestos en la tierra y sabe que es un trabajo, que hay que comer y pagar las cuentas. Para lograr el objetivo de vivir de lo que le gusta hacer, Plympton ocupa 3 palabras específicas que intenta poner en práctica en sus animaciones: Corto, Barato y Divertido.
Según él la única forma de ganar dinero haciendo esto, es que seas breve en tus historias para no aburrir al público, que tu inversión sea poca para que cuando vendas tu realización puedas recuperar rápidamente el dinero, y finalmente que sea divertido, que a la gente le guste y quiera ir a verlo.
Todo fue muy ameno durante la hora y algo que duró la presentación de Plympton, entre chiste y chiste además mostró algunos de sus cortos, regaló algunos dibujos, firmó autógrafos, vendió unos dvds que andaba trayendo y nos dejó a todos enganchados para ver alguna de sus películas que estaban siendo presentadas en el festival.
Simplemente el tipo se robó la película, mucha gente andaba con el orgasmo en su nivel máximo después de conocer y también se ganó un montón de admiradores nuevos, todos querían una foto, un dibujo o simplemente un consejo del Dogma Plympton.
