Democracia. Democracia por todos lados. En la tele, en los discursos, en las asambleas, en los panfletos. Un término más manoseado que fierro de micro, tanto más que “sentido público” o “las bases”. Esas cosas de la jerga “asambleística” (aplicable a los plenos, claramente). Pero es necesario detenerse en “Democracia”. A estas alturas, ¿Qué es lo que se está entendiendo como democracia? Considerando que nos han metido hasta por los poros a varios en esta universidad el supuesto significado de la palabrita, si hoy algunas cosas que se suscitan en la Fech las consideramos democráticas, considérennos dementes.
Lo ocurrido con los compañeros de la Revista Bello Público ha sido repudiable. La censura ha sido uno de los sesgos sociales que más cagados tienen a nuestra sociedad, no considerando ésta como el hecho de tapar con una barra negra lo que no se puede ver; sino también, la triste analogía que existe con la realidad mediática de nuestro país: El poder “representativo” cercenando la libertad de expresión, echando a la basura el trabajo profesional y pasándose literalmente por la raja a todos los estudiantes, motivado por el extraño afán de dejar en la gloria una iniciativa en la que –hay que decirlo- cunde el escepticismo, como el Congreso Nacional de Educación.
El artículo cercenado, gozaba de una calidad periodística adecuada, que abrazaba la rigurosidad y la ética periodística al incluir en un reportaje distintas visiones, ya sea a favor o en contra de la iniciativa; condiciones imprescindibles de un artículo periodístico de carácter informativo. Es incorrecto juzgar la rigurosidad del artículo completo por la mera equivocación en una fecha de una reunión, cuando el cuerpo y el objetivo del reportaje se habían cumplido. El corte realizado por la Fech sólo tiene el apelativo de grosero y lo condenamos de forma tajante. Vale decir que la censura aplicada al artículo de Romina Reyes, y su posterior modificación no respondieron a un acto precisamente democrático…¿O acaso, le consultaron a su representante si está de acuerdo hacer el cambio en un artículo especialmente controvertido para la federación?
El grito de Valentina, mechona de psicología, en el pleno; no es más que un sentir que se palpa en los pasillos de las distintas facultades e institutos. Que ningún centro de estudiantes haya llegado con discusiones o posiciones contundentes es una clara señal de una dirigencia que ha sabido mostrar la hilacha con sus representados, y mostrarse en la tele con hipocresía. La pista quedó libre, sin fuerza estudiantil, una pasada de máquina enorme para todos y como corolario ayer nos pasan otro gol: la promulgación de la LGE.
El intentar tapar el sol con el dedo por parte de la Fech, no hace más que levantar las sospechas de la finalidad de las iniciativas que ha tenido (o no ha tenido) la mesa directiva (o bien, ciertos sectores). El pensar que por poner más plata a la revista Bello Público no implicaba necesariamente que nuestros periodistas del ICEI, que se perfeccionan día a día, vendan su dignidad por un maquineo político, que lamentablemente hace de la edición de Agosto de Bello Público un panfleto. Ante todas esas cosas extrañas, es más que evidente que la Fech debe una buena explicación a todos los hijos de Bello.
Y la estamos esperando.
