Porque Cartagua es nuestro… y lo hacen los estudiantes.
EL AGUJA, edición Nº 5
23 de Marzo de 2009
Comienza el día miércoles 18 y a Cartagena van a llegando los buses repletos de estudiantes dispuestos a enfrentar la sobriedad con granadas de cerveza, morteros de ron, minas de pisco y uno que otro lanza chimbombos.
Como es de costumbre, la playa queda sitiada y da inicio el combate etílico. Miles de jóvenes van cayendo muertos, por los azotes de los brebajes místicos que ingieren. Como si se tratase del día “D”, la playa principal de Cartagena queda llena de cuerpos pseudo inertes, esperando por ser llevado por sus compañeros a los buses de extracción.
Pero más allá de la típica apreciación que suelen hacer los medios (de los cuales sus periodistas quizás nunca fueron al paseo), existe ya la tradición de nuestros estudiantes por llegar a ese sitio. Por lo mismo, tras la ancestral costumbre de visitar esas claras arenas a principio de marzo, van surgiendo entidades que se vuelven características de nuestra fauna universitaria.
Jesús de Cartagua
Don Jesús bajó de los cielos y se hizo presente entre los estudiantes en la fiesta de mayor distorsión en el país. Allí se disponía a redimir a los jóvenes bajo la consigna de: “en Cartagena no hay pecados”, e incluso se daba el lujo de resucitar a alguno que otro muertito. Mientras tanto, los presentes aprovechaban de sacarse fotos con él y también le pedían que transformase el agua en vino.
Lamentablemente, sus poderes místicos solo daban para la pinta, pues se trataba de un ex estudiante de la universidad llamado David Bustos, de Beaucheff. Y así, lo que comenzó en una humorada se volvió tradición, vistiendo la túnica y las sandalias del salvador de los hombres. Lamentablemente, la costumbre dura lo que la persona está en la universidad y ahora que egresó, es poco probable que aparezca otra vez a hacer milagros (en el último Cartagua no apareció).
En el video, Jesús reviviendo un muerto
Civilín
Este ya es un personaje algo más bizarro. Se dice que, concebido por los estudiantes de derecho, se engendró un superhéroe con todo el poder jurídico de su lado. No es nada más ni nada menos que Civilín, un muchacho (Del cual se desconoce su identidad) que se viste de código civil.
Se especula que con un traje de cartón (El cual dice: Código civil de la República de Chile), se pasea por la playa haciendo gala de sus dotes legislativos. También se cuenta que en su show, los estudiantes de Ingeniería lo persiguen alegremente para golpearlo.
Caricatura de la mascota de Derecho
Borrachos varios
Por que Cartagua tiene festival, siempre se cuela alguna persona extra a la tomatera. De allí salen miles de personajes, que siempre son estrafalarios y no se acuerdan ni de su nombre. Estos entes suelen a divertir a los estudiantes con sus peripecias. Son un elemento infaltable en su buen Cartagua.
Borracho mutante en Cartagua
Esperpento muerto

Súper mito de Cartagua
Tras todos los personajes y gente borracha que se cuela a estas celebraciones, se pueden producir algunos mal entendidos. Debemos recordar que muchos de los estudiantes terminan en calidad de bulto y los integrantes del centro de alumnos se encargan de despertarlos.
El mito cuenta que en uno de los buses, un estudiante intentaba desalojar el vehículo de los muertos que se encontraban dentro. De este modo, se encontró con un joven que dormitaba apaciblemente en el asiento.
Enérgicamente, el delegado le dijo: “Hueón, ándate para tú casa”. Acto seguido, el joven despertó y le preguntó donde se encontraban. “Llegamos hace rato a Santiago” respondió el estudiante del centro de alumnos, pero en ese momento al joven se le cayó el rostro y exclamó: “Hueón, yo soy de Cartagena”.
Así, la tradición engendra y seguirá engendrando personalidades. De este modo, nos veremos en Cartagua 2010, para seguir adelante con nuestro paseo, tan nuestro como la Báltica y la Sonora Tommy Rey.

No fui a Cartagua 2009 porque estaba librando otras batallas, no porque egresé
Lo otro, gracias por la fe, pero la verdad es… ¡que todavía no egreso! Eso debería pasar en una o 2 semanas más, eso sí (amén). Sin embargo, es mi deber y salvación hacer una aparición más en Cartagua 2011, para despedirme del tradicional paseo como corresponde.