EL PICO EN EL OJO QUE TODOS OLVIDARON

EL PICO EN EL OJO QUE TODOS OLVIDARON

Hagamos un supuesto: El viernes usted salió a carretear pagando $130 en algún tarro bus del Transantiago. Lo peor no fue la caña, sino que se devolvió  su casa pagando $140… y lo más seguro es que pensó “Puta, Piñera culiao, subió la micro y nadie nos avisó”.

Lo único que eso tiene de supuesto el párrafo anterior, es en la condición en que se dio cuenta de la mala noticia. Con hecatombe y todo, el pasaje ya está en 140 pesos y subirá 10 pesos más el mes que viene. Y no es que nadie le haya querido decir, pero es que hay cosas que lo más seguro es que nunca nos enteramos (que no era el alza de tarifas), o sencillamente olvidamos.

Lo del alza de tarifas del Transantiago se venía anunciando desde mediados de marzo, cuando desde el Ministerio de Transportes dijeron que el pasaje subiría en un total de 30 pesos hasta el mes presente. Y así fue. ¿Pero qué pasaría con el escolar entonces?

Hagamos memoria. Para la Revolución Pingüina el 2006, donde varios de nosotros estuvimos hinchando las esféricas por el Pase Escolar, entre otras vainas, se supo públicamente que el pasaje escolar en Santiago equivale al 33% (un tercio) del pasaje adulto. La fijación de las tarifas está estipulada en el decreto 45 de 1989, y con última modificación en el 2005, del Ministerio de Transportes. Por lo tanto, que el pasaje subiría 10 pesos el sábado se podía saber perfectamente.

La tarifa adulta, a su vez, se fija con polinomios cuyos valores están determinados por los precios de operación, insumos y equipamiento de las empresas.

El caso es que la vaina nos duele. Y el gobierno del Cambio se lavó las manos diciendo que esto se debe a que un club de Tobi “grupo de expertos” habría determinado que era conveniente elevar la tarifa para mitigar el asunto del déficit del Transantiago. Que la concerta haya dejado la cagada con el Transantiago, y que la derecha no haya tenido asco en tirar la solución fácil no crea tanta sorpresa… pero lo llamativo resulta que la información se haya dado de forma confusa, mas aún no diciendo -de forma explícita, honesta y leal- que el alza también nos afectaría. Lavín puede ir afirmándose el culo y se llevará en su saco al ex decano de la FEN, Felipe Morandé porque con el presupuesto de los escolares no se juega.

Y para quien tenga la pega de armar el petitorio, no se olvide: Decreto 45.

About the Author

Estudiante de periodismo de la Universidad de Chile. Director fundador de El Aguja en 2004.