El capitan Kurtz se volvió loco. El Chris Taylor de Pelotón (No el reality ¬¬) con suerte salió de Vietnam. El soldado Vaquero murió por los disparos de una vietnamita filmado en las ruinas de una fábrica de Londres, pero es Vietnam ahora el que llegó hacia nosotros.
No estamos hablando de alguna importación hiper mistérica para cambiar nuestras vidas deseosas de alguna baratija oriental que nos venden por milenaria, tampoco de la nueva comida gourmet snob en onda. Estamos hablando de nuestra carrera.
Sí, los vietnamitas han comprado nuestra curiosa escuela. Yo estuve en el ex-auditorio Jorge Muller, (ahora Auditorio Ciudad de Ho Chi Minh) cuando escuché el discurso de su líder, hablando de un futuro rentable y unido que era lo que se supone que necesitabamos.
Una extraña expectación, lágrimas y un licor de arroz con un sabor mas cercano al licor de huaipe eran los elementos que formaban parte de muchos sentimientos encontrados que había esa noche. Esos asientos azules ya no volverán a ser lo mismo, cuando todo se ha vuelto impredeciblemente vietnamita.
Dos semanas después el casino fue intervenido. Fideos, sopas, camarones y palillos se volvieron parte de nuestro almuerzo. Tres semanas después el Che Guevara fallado del segundo piso fue cubierto por una gran bandera vietnamita, mientras los bambúes aparecieron de la nada, seguidos de aves extrañas. Lo mas impresionante fue la llegada las amapolas y el opio a los pastos, que dejaron a los mas adversos a la llegada vietnamita pidiendo mucho mas.
¿Qué fue lo que nos pasó?, ¿Donde estaban las discusiones sobre identidad?, ¿Donde estaban los encapuchados?, ¿Cine propio?, ¿Por qué Agustín fue reemplzado por un Sharpei?, ¿Por qué los vietnamitas?, ¿Por qué los polacos no? Hubieramos aprendido a hacer películas tragicamente polacas. Todo por opio, arroz y la venta descarada de nuestra Universidad en torno a intereses extranjerizantes.
Ni siquiera me sé el nombre de ese odioso perro Sharpei. Todos se han vuelto amarillamente locos.
Ahora despertemos y volvamos a ver que las cosas están tal como las dejamos, y esto fue un mal sueño por culpa de los dulces de Halloween o la caña. Esperemos.

esta nota me confunde xD