ENCHÚLAME EL CAMPUS

ENCHÚLAME EL CAMPUS

Calama y las casitas del centro de JGM se irían para que se construya un nuevo parque central y Aularios en altura. Cenicero en suspenso.

La iniciativa Bicentenario ya es una realidad. El proyecto que tanto puteamos, que derivó en tomas y otras cosas para contar está en su proceso de implementación. La semana pasada se mostró al pueblo cómo se piensa enchular el campus, y qué va a pasar con Calama y el Cenicero. En la ocasión expuso la consultora Gubbins Arquitectos y vale la pena acotar que no más de veinte estudiantes estuvo presente en la presentación que se hizo el viernes 2 en el auditorio de Artes Las Encinas.

Para entender como es el asunto de los edificios, hay que separar dos etapas. Una que es común, y que afecta a todo el campus por igual y que se financia con recursos de la plata que pasa el estado (sí, parte de esos 25 mil millones); y la otra, tiene que ver con las propuestas particulares que se le hacen a cada facultad y que se realizarían sí y solo si colocan su contraparte (la famosa contraparte que tanto se peleó por que cubriera el estado y que nunca se pudo ganar).

Adiós Calama

En la parte común, la propuesta contempla la construcción  de un edificio frontal por avenida Grecia que tenga oficinas administrativas y un teatro, un auditorio (cuya estructura tipo escalas permite la habilitación de otro auditorio al aire libre sobre éste) , además de un acceso peatonal casi al frente de los paraderos de micros.

Se contempla la construcción de cuatro edificios largos de aularios que en el primer piso serán pasadizos (no habrán salas, estarán en el 2º y es ampliable a un 3º). Estos edificios se ubicarían rodeando donde hoy se encuentra Calama. Uno desde Bachi hasta el acceso Las Palmeras, y el otro desde donde está Calama hasta frente al ICEI, otro desde el sector del búnker hasta donde está la cancha de fútbol actualmente, y el último desde ahí hasta el extremo de la calle Premio Nobel.

El proyecto incluye también la construcción de un parque central, como el que está en la U de Conce. Para eso, la cancha de Calama volaría, como así también las casitas que cumplen la función de laboratorios de ciencias que se encuentran en la parte central del campus. Estos laboratorios serían reubicados  en otros edificios a construirse en el extremo poniente del campus . O sea, en ese lugar pondrán más pastos.

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Así luciría el nuevo Calama

Ante la eliminación de Calama, y la necesidad de reordenar los espacios, se reubicaría la cancha de pasto y las multicanchas en el mismo lugar, y se construirá un polideportivo techado en la esquina de Los Presidentes con Premio Nóbel (esa esquina donde hay casi pura maleza).

Pero existe una segunda opción, que eliminaría el tercer edificio aulario (Sector ICEI-Cancha). Esto se debería a pataleos de la facultad de Ciencias que no quieren que les toquen sus laboratorios que se encuentran en las casitas del centro del campus. Como contrapropuesta, estarían apelando a hacer de una con tres pisos los aularios y eliminar el proyectado antes mencionado. Sin embargo, según el arquitecto, esto no iría acorde al concepto de integración de campus que se pretende, por lo que la decisión final quedaría en manos de las comisiones.

Por último se construirán estacionamientos en los bordes del campus. Ante la consulta de qué pasaría con los pastos afectados,  Gubbins manifestó que por razones de accesibilidad los aparcamientos deben estar en las orillas. Se compensaría la eliminación de ese pedazo de verde con el parque más grande que se quiere construir en el centro del campus. Para los deportistas, se estaría pensando en segunda instancia en un sendero para trotar, que rodee el campus.

El drama del Cenicero

Respecto a los proyectos para cada facultad, el arquitecto mostró una propuesta particular para cada una de las unidades académicas.  Con el pago de la contraparte, cada facultad podrá ampliarse de acuerdo a la propuesta del plan maestro.

Pero existe un conflict. La ampliación que se realizaría en la facultad de Filosofía se superpone al Cenicero. Y el drama aún más brígido: Filosofía ya está listo con la contraparte. Tras hacerle ver este asunto al arquitecto, éste respondió que efectivamente el Cenicero volaría, pero que en su lugar estará el nuevo ágora que se proyecta, para las reuniones culturales y sociales de los muchachos.

Antes de las firmas finales y cualquier movimiento de tierra, tiene la gran oportunidad para patalear o hacer sugerencias para el proyecto. Puedes bajar la presentación del Plan Maestro y entrar a esta página para hacer ver tu punto de vista.  Llegó la hora de proponer, señores.

About the Author

Estudiante de periodismo de la Universidad de Chile. Director fundador de El Aguja en 2004.