FIEBRE DE BAILE EN LA POLÍTICA

FIEBRE DE BAILE EN LA POLÍTICA

Especial de Fiestas Patrias, con algunos de los mejores bailes nuestros queridos políticos.

Un nuevo estilo de baile

Un baile muy comentado y parodiado fue el de Ricardo Lagos Weber, hijo del ex presidente. El que además fuera ministro de Bachelet, intentó bailar una cueca durante el inicio de las fondas del Parque O’higgins, el 2007, pero terminó creando un nuevo estilo de baile. En el mismo video pueden apreciar un baile entre Bachelet y el ex alcalde de Santiago, Raúl Alcaíno, quien también dejó mal parado a su conglomerado político.

El perreo de Piñera

Durante una visita a la ciudad de Chillán, el pueblo chileno (un montón de viejas) le pidió al candidato de la derecha, Sebastián Piñera, que se mandara un bailecito. El presidenciable tuvo que acceder a las peticiones de la inmensa mayoría y tuvo que hacer el esfuerzo de sacudir sus huesos de momio. Podría decirse que hizo el ridículo, pero la gente quedó contenta. Eso es lo importante y lo bonito.

Marta, soy el número uno

Otro que se pegó un espasmo (porque no alcanzó para baile) fue Eduardo Frei, el candidato presidencial DC. El suceso ocurrió en Rancagua, antes de las primarias de la Concertación, cuando en medio de un “mujerazo” (siempre las mujeres detonan estas cosas) se le ocurrió decirle a la Martita que él era el número uno.  En tres tiempos de armó un coro de viejas que empezaron a entonar la popular canción, y Frei se vio en la obligación de apechugar y mover un poco las patas.

“Al banco, sin vergüenza”

Ahora un video antiquísimo, de la Teletón del año 2002. En un acto de unión ante el país, los políticos hicieron en cuatro minutos y medio un baile de Axé que no dejó de estar cargado de doble sentido. Entre los que aparecen vemos a Evelyn Matthei, Iván Moreira, Carmen Ibáñez, Sebastián Piñera, Patricio Hales, Cristina Girardi, Gonzalo Cornejo y María Antonieta Saa. Véalo con detención y disfrútelo, porque nunca antes nuestros políticos habían sudado tanto. Fíjese además en el sudor extra de Piñera, cuando tuvo que apostar 20 millones de pesos, si Lavín se daba un piquito con Gladys Marín.

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