ILUSIONES DE MECHÓN

ILUSIONES DE MECHÓN

“Querido Putazo, este año entro a la universidad y me gustaría que me diera algunos consejos para conquistar a alguna compañera, ya que en el colegio me fue mal.”

Aquiles Castro

EL AGUJA, Edición nº 3
9 de Marzo de 2009


He notado que tengo la invaluable capacidad de predecir el futuro. Las bolas cristalinas me muestran una cola asquerosa frente a la oficina de la Olga, una playa atestada de ebrios joviales consumiendo sustancias ilícitas, una presentación de históricos periodistas revolucionarios que “lucharon contra la dictadura” hablando sobre el derecho a la educación pública, previo pago del derecho de la matrícula y el arancel, y a un tal Gino Stock frente a la sala de los mechones.

Entre todas estas visiones –acepto apuestas-, hay una en particular que me llama la atención: tu fracasado destino, joven perdedor que nunca tiró con una compañera de  la media, que entra soltero a la U porque no lo pescan y no por decisión y que cree –pobre cabro- que en la U “está la mano”.

Jovencito: en la U se supera la vara. Si usted tiene un magíster en fracasar antes de entrar a la U, fracasará también en ella, y con más dolor. Haga oídos sordos a eso de que la distorsión en la U lo aguanta todo. Sí, es verdad: hay más carrete, menos prejuicios, más reventón y más mujeres capaces de probar cosas nuevas, pero TÚ no estás ni estarás nunca incluido en ellas. Entiende antes de que sea más patético: los límites del carrete se expanden en la U, pero usted estará siempre lejos de estar dentro de ellos, porque –es verdad- en la universidad las jovencitas se vuelven más atrevidas, amigo mío, pero no más huevonas.

Probablemente una de las niñas más lindas se empezará a juntar contigo, porque tú asquerosa y patética humanidad no les parece peligrosa. Después, tendrás el periodo de respeto y ternura que estás seguro funcionará para conquistarla: lindos gestos, algún regalo, abrazo, insistencia para que se quede a carretear, interés en su vida, etc. Cuando ya estés convencido de que “hay onda” pueden pasar dos cosas: si está pololeando, lo seguirá haciendo, te lo presentará y, como buen perdedor que eres, te caerá bien y lo felicitarás por la mina que tiene. Y si no está pololeando, comenzará a hacerlo con uno de tus compañeros o con algún cabro de un curso mayor que, además –ojalá no sea Gino Stock- se convertirá en un bueno amigo tuyo

Mi recomendación: empieza bien el año. Pásalo bien, toma harto, come queques de marihuana, báñate con boxers en Cartagena y jotéate a cabras de 16 años que sólo te dejaran tocarles el poto para decirles a sus amigas que andan con un universitario. Ese es tu público objetivo, mientras cumplas el lema “con pelito no hay delito”. Allí es donde puedes evitar que la única mujer que te pesque sea la brasileña que conoces por chat y que se presenta con fotos misteriosamente similares a los catálogos de bikinis de Falabella.

De ninguna manera pierdas tu tiempo pensando en que en la U conocerás al amor de tu vida, o que podrás ir donde tus amigos de la media a presentarles a la mina que conociste en la U. La Universidad de Chile, mechón, es pluralista precisamente porque no todos ganan: y Tú estarás del lado de los que siempre perderán.

Tu ruta es clara: pierdes en el colegio, pierdes en la U, perderás en la práctica y en la pega, si es que encuentras. Quédate con eso y disfruta. Al final, los perdedores tienen hartos amigos y pocos enemigos, se vuelven un buen elemento en los carretes –porque nadie teme que te comas a su hermana, amiga o polola- y terminan aprovechando bien sus años en la U, que entre paros, tomas, vacaciones y suspensiones de clases por semanas completas, son más cortos que paja de quinceañero.

El Putazo

About the Author