JELOU MAI FREN! (PARTE 2)

JELOU MAI FREN! (PARTE 2)

Trabajo, trabajo, trabajo. Desde que reventó la burbujita financiera en 2008, es una de las palabras más pronunciadas en la tele gringa. De hecho, hasta sus jueguitos tienen los tipos cuando el presidente de turno tiene que referirse ante el Congreso sobre el “Estado de la Unión”, algo así como nuestro discurso del 21 de mayo. Pero también es un tema bastante delicado en la vida diaria: con un nivel de vida bastante caro (más en algunas ciudades que en otras, pero siempre elevado pensando que hay estados que deben importar muchos de sus recursos; lo mismo con la calefacción y el aire acondicionado, elementos de primerísima necesidad), la falta de ingresos puede causar estragos en algunas familias. Obvio, en algunas más que en otras.

En marzo pasado, un 9,7 por ciento de la fuerza de trabajo gringa se encontraba sin empleo. Claro, no es un porcentaje taaaaaaan alto, pero para un país desarrollado es mucho. Matemática simple: ese índice equivale, según la agencia EFE, a 15 millones 678 mil personas. Un millón más y hablamos de la población completa de Chile, ¿ve usted? Y claro, aquí se contabilizan los trabajos bien remunerados, bien pagados, y también los que no. Y hay una tendencia clara, demasiado notoria como para pasarla por alto.

Al menos aquí en Washington, es muy difícil encontrar a un empleado de una tienda de artículos de consumo general que sea blanco. O son negros (la gran mayoría), o son latinos, o son chinos (que a veces son los gerentes de local). En locales de comida rápida, en supermercados, en farmacias, y donde a usted se le ocurra: lo más probable es que lo atienda algún representante de las minorías de este país. Caso contrario en tiendas especializadas, como librerías o de artículos deportivos, donde la cosa está mucho más equilibrada, sin marcar una tendencia clara para ningún lado.

Ahora bien, hay que considerar que Washington no es una ciudad donde viva mucha gente; en rigor, es sólo la sede de muchas, demasiadas, cosas: el gobierno, el parlamento, instituciones de carácter regional y global (como la que usted puede apreciar en la foto), y embajadas. cientos de embajadas. ¿qué pasa entonces? que en la mañana y en la tarde hay unos tacos de padre y señor mío, que te dificultan cualquier traslado; y que a eso de las seis y media, siete de la tarde, la ciudad está muerta, cerrada, sin vida. ¿tan temprano? sí, así de temprano. y obvio que eso afecta los ritmos en que se desarrolla la sana costumbre de carretear. Claro, nuestro tema de la próxima semana.

About the Author

el resumen formal dice que soy estudiante de noveno semestre de periodismo en la universidad de chile, licenciado en comunicación social, y con un paso como estudiante de intercambio académico en los estados juntos en el primer semestre; además, colaboro con la cooperativa, en lo que sea necesario. si hablamos de lo personal, soy un gran deportista mental, proyecto de melómano sin vías de cumplirse, con poco que decir y mucho que compartir.