LA NOCHE… ESTUDIANDO 2º PARTE

LA NOCHE… ESTUDIANDO 2º PARTE

EL AGUJA, edicion Nº 7
6 de Abril de 2009

04.07 – 05.00: Y quedó la cagá

…Y el celular vibra sobre el disco, y escucho pasos, y Lennon esta sentado en mi cama. Estoy bloqueada.

Mientras pienso en cómo le pregunto a John que mierda tenia en la cabeza cuando se metió con la Yoko Ono, el celular me muestra una llamada perdida del chico con el que salgo. Mi vieja abre la puerta y prende la luz y juré que sonaría un Motheeeeer de un Lennon acurrucado y usando mi cubrecama de tuto.

Pero ya no estaba. Solo mi vieja se apoyaba en el marco de mi puerta y cacareaba para que me durmiera de una vez. Que notara como tenía mis ojos después de tanto estudio ruidoso, que tuviera conciencia de mi y de todos en casa.

Y ahí quede. Sentada en mi cama preguntándome que hice para merecer esto. No quiero ni marcar de vuelta para que mi flamante pinche me diga quizás que. Mejor me refugio en la velvet y la explosión electroemocional de su “The Velvet Underground and Nico”.

05.00 – 06.00: “Las cosas van más lento”

Toda esta maldita noche se parece un poco al análisis que hago respeto a los highlights de la carrera de Eric Clapton: Se manda el discazo de la vida y remueve todo con esa historia poderosa tras el infalible “Layla and other assorted love songs”, pero sucede que todos terminamos en él por la pajera y penosa “Tears in Heaven”.

¿Para que una noche de estudio tan chora, jarcor y apasionante, si termina en esta abulia… con este frío?.

Me intento desdeprimir impregnándome de ese “Layla…” y funciona. Puede que me corran sus lagrimones locos pensando en un clapton (y  después una Ró) rogando por el amor de alguien o un milagro durante la prueba de mañana…

Es que no. No puedo olvidar que mañana tengo prueba con Maria Olivia y que lo único que sé de actualidad es lo que se mojaba mientras ponía hojas del diario para secar el baño.

Y me da sueño. Y el disco se acaba. Y Edi Pistola sale vertiginoso como toda esa gente del comecial de cristal pa la Teleton: “Me voy corriendo/ parece que al mirar/ las cosas van mas lento/ y creo que es normal”. Y si. Toda la razon. La ciudad comienza a andar en serio en pocos minutos. En un par de horas tengo que estar en la U con el café número 100 y a mil para no echarme el ramo…

Pero ahora dejo que las cosas me vayan más lento.

E intento creer que es normal.

06.00 – 07.00: ayyy!!

Ya. No queda nada para la prueba, no he pescado ni un libro y me he preocupado de puras hueás. Mejor me prendo y seduzco a mis lecturas y noticias.

Y qué mas seductor que el exquisito y carreteado Adanowsky.

Si. El mismo del que dicen que se afila animalitos y esta tan loco como su viejo, el gran Jano Jodorowsky… todos esos son asuntos que me importan bien poco. El tipo esta reventado, pero se mantiene mas rico que el pan con chancho (lo vi el año pasado acá en Santiago y casi le tiro los calzones cuando le toque su suave y tersa mano que quizá cuanta cosa a tocado. Ay!!).

Y ‘estoy mal/ infinitamente mal/ y porque?/ es un misterio fatal’. Eso me canto. Sintiéndome tan sexy y tan rica entre tanto texto. Me creo la mina mas mina con todo este cabaret que tengo de fondo y todas estas materias por seducir.

Y leo, me retuerzo en la cama entre los apuntes, el pc y mis recuerdos con (y sin) Adancito Jodorowsky. Es lo mejor para motivarse… ya me aprendí casi todos los artículos del código de ética y estoy lista para actualidad y una ducha con agua helada para bajarme de la nube y el termómetro!

07.00 – 08.00: (No se como, pero) MISION CUMPLIDA

Mi celular me mira coquetón no porque esté atrasada, sino porque estoy en toalla saliendo de la ducha y estoy agarrando todo lo que necesito para el día. Desde el lápiz hasta el libro que tengo que devolver a biblioteca. No me termine el texto de Jocelyn Holt y Correa, pero cacho que, como sé tanto de historia de Chile, me salvaré.

Además, bien me hacen cuotas de optimismo, pero a lo ‘color esperanza’ (no, que mierda!!), sino, más bien, todo ese optimismo bacano que te puede regalar el tonti pop español. Buena hora es para poner a La Casa Azul y sus lamentos electros y cursis. Los amo por su desprejuicio, por su música prendida y por su desprejuicio total hacia la vida y el mundo y todo. Creo que si pienso que todo es “Tan simple como el amor”, nombre del disco que puse… puta. Me va a ir la raja!!

Así salgo de mi casa. Me pongo los fonos para emprender la caminata al colectivo y recibo al sol con la que, quiero, sea mi good luck song: Beautiful Day de U2.

Lo tiene todo: es plástica (como tienen que ser mis emociones hoy para enfrentar todo con esta falta de sueño, preparación y vergüenza por tanto condoro), es épica (como todo lo que haré hoy. Desde llegar decente a la U, hasta venirme a casa sin un pedazo de cuerpo menos), es optimista (desde el mombre hasta los paisajes que te demuestra en la letra e, incluso, en el videoclip), y, sobre todo, es energética.

Es todo lo que necesito.

Además de suerte.

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