LA TELESERIE VENEZOLANA DE INAP

LA TELESERIE VENEZOLANA DE INAP

El Palacio Matte, edificio donde funciona el Instituto de Asuntos Públicos (INAP) sufrió severos daños que no permiten que los cabros de Administración Pública puedan empezar sus clases ahí. Por lo que se debía buscar un lugar lo más pronto posible y lo más cerca del lugar para poder funcionar.  El lugar escogido está en el Barrio República, no sin antes una antesala llena de atados dignos de teleserie venezolana.

Existieron varias instituciones que ofrecieron sus dependencias a INAP. De ellas destacamos: La gente de Derecho ofreció algunas salas, la Universidad de Los Lagos se quería rajar con su edificio en República, la Universidad Federico Santa María ofreció salas en su sede en la comuna de San Joaquín, y la Facultad de Economía y Negocios de nuestra U también mostraba su alma caritativa frente a la contingencia. Luego de variadas evaluaciones, prosperaron sólo dos propuestas: La de la U de Los Lagos y la de FEN.

La propuesta que sonaba más fuerte era la de que la Facultad de Emprendedores Neoliberales Economía y Negocios albergara a los cabros de INAP. Dentro de la FEN las opiniones a nivel de académicos eran divididas. Algunos querían que se vinieran, cobrando sólo los costos operativos adicionales (servicios básicos). Otros no tenían problemas en que se vinieran, pero que además pagaran por, lo que llamaban, el “costo de oportunidad” del uso de las salas. En chileno, INAP debía pagar arriendo.

Esta última postura fue la más polémica de todas. Incluso, motivó a cabros de INAP a crear un grupo de Facebook en repudio a esta postura de algunos académicos, incluido el Decano Subrogante, Franco Parisi.  En torno a dicha posición, los estudiantes de FEN e INAP discutieron el tema, y los Centros de Estudiantes apelaban a la cooperación que, como integrantes de la misma universidad debiéramos tener para con los compañeros de otras facultades. Al final, esta posición de que se arrendaran las salas no prosperó, y la propuesta de FEN fue sólo cobrar costos operativos.

Los problemas vinieron después para la propuesta de los economistas. El drama es que este año aumentó la cantidad de mechones que entraron a la FEN. Esto implica que, al ser más alumnos de pregrado, se ocuparían más salas. Además, los horarios están más concentrados en torno a la hora de almuerzo, por lo que en esas horas no existirían salas disponibles. Todo eso hizo que la propuesta de la facultad high se remitiera a prestar sólo cinco salas exclusivas para los de la Escuela de Gobierno. Para darles más salas, la FAU se pondría con dos más, y se evaluaría la posibilidad de abrir o sacar la Reja de Berlín que separa a FEN de FAU, para facilitar el movimiento interno de los cabros. Esto haría que, comparando con el edificio de la U de Los Lagos, esta propuesta perdiera terreno y no fuese tan factible como, en un principio, podía llegar a ser.

Así, el jueves se hizo Consejo de Instituto en INAP, y se tomó la determinación de que sería el edificio de la Universidad de Los Lagos, ubicado en República 517, el escogido. Primó más el espacio ofrecido por sobre los costos que, en todo caso, no eran demasiado más altos que la propuesta de FEN. Además, la Facultad de Ingeniería facilitaría el acceso a sus bibliotecas, dada la cercanía que ahora tendrían con los administradores públicos. Finalmente, los mechones de la Escuela de Gobierno entrarían el 22 de marzo, y el 24 los demás, terminando así la inquietante espera de nuestros compañeros para saber dónde y cuándo empezarían sus clases. De todos modos, el uso de este edificio sería sólo por la emergencia, ya que INAP se trasladaría, en el largo plazo, a un nuevo edificio que se comenzará a construir en donde actualmente se ubica el postgrado de Química y Farmacia, a pasos de Plaza Italia.

La teleserie no tuvo el mejor final, pero podemos sacar de ella grandes lecciones para el futuro. Primero, que quienes primero deben prestar ayuda a alguna unidad académica en problemas son los mismos pares dentro de la universidad. Segundo, que la ayuda sea sin sacar provecho de la situación de emergencia (o sea, sin ser tan carerrajas de aprovecharse de la desgracia ajena).  Por último, vimos que los cabros de Economía poco a poco están cambiando la forma de ver al resto de la universidad. Fueron los propios alumnos quienes estaban en desacuerdo con el cobro abusivo que querían imponer sus autoridades a INAP, fueron ellos quienes trataron de revertir esta situación, y junto con los cabros de la Escuela de Gobierno, lo lograron. Lamentablemente, fueron otras las razones por las que no se eligió a FEN, pero se demostró que la conciencia de universidad está aflorando nuevamente, y esperemos que se fortalezca y se mantenga en el tiempo, en toda la U.

Agradecimientos a Pablo Valenzuela, Concejero INAP, por toda la información y la fotografía.

About the Author

Estudiante de Ingeniería Comercial con especialidad en Meneyemen y Acontability en la Universidad de Shile. Desde 2008 el aporte es con la contingencia desde el Campus-no-campus Andrés Bello.