Desde hace ya bastante tiempo, incluso antes de que se inscribieran las candidaturas presidenciales, han ido apareciendo en la red una serie de personajes ficticios, que vienen a remplazar a los verdaderos candidatos, y que por supuesto, son en realidad una representación irónica de ellos.
El más exitoso de estos personajes ha sido, sin duda alguna, Sebastián Piraña, el personaje que ironiza sobre el candidato RN. Nació en Twitter, en respuesta a la cuenta que posee el original, y hoy tiene incluso más popularidad que este. A pesar de que Piraña aún no alcanza la cifra de seguidores que tiene Piñera (2 mil, versus los 22 mil del original), ya ha superado ampliamente el número de tuiteos o escritos en la cuenta (1050 contra los 690 del verdadero Piñera).
Pero el éxito de este personaje virtual no se debe solamente al rechazo que pueda generar el candidato de derecha en la gente, sino que a una importante cuota de imaginación del creador. Ha tratado de igualar tanto al Sebastián ficticio con el real, que ya le hizo cuenta en Facebook y un blog en WordPress. Así, cualquier contenido que el Piñera real genere en la web, es inmediatamente transformado por Piraña en ironías y burlas.
Para tanto ha alcanzado la creatividad, que incluso está eligiendo, mediante votación popular en Twitter, el gabinete de su futuro gobierno. Por ejemplo, como Ministro del Trabajo está el Compadre Moncho, como Ministro de Defensa irá Eduardo Bonvallet y para la Secretaría General de Gobierno puso a Rosa Espinoza.
Por desgracia, es el único candidato ficticio que ha logrado surgir. El que le sigue a Piraña, es Eduardo Fail, como contraste a Frei, pero no se ha sabido explotar ese recurso, y el personaje no tiene mucha llegada en la gente. De hecho, sólo está en Twitter.
En la misma red, podemos leer la versión irónica de Marco2010, MeMEO2010, quien posee un poco más de popularidad que Eduardo Fail, pero constatamos el mismo problema, no se ha sabido explotar el recurso. Pudiendo generar más humor, e incluso compartir más con los otros candidatos, no lo hace.
Por último, uno de los que ha sido menos explotado, a pesar de que la idea es muy buena, es Jorge Disparrate. Parece que el ficticio candidato de izquierda nació muerto, pues ha tuiteado tan sólo cinco veces. Una gran idea que se desperdicia, ya que el nombre daba para generar mucho contenido de calidad –calidad para reírse, por supuesto-.
Estos tres últimos personajes no han podido despegar desde la red del pajarito, al contrario de lo que sucede con Piraña. Y es una pena, porque los proyectos cómicos que se relacionan con política, suelen tener gran éxito en nuestro país. De hecho, el chiste político es una de las cartas bajo la manga de los comediantes, ya sea en la Quinta Vergara o en la Teletón. Otro aspecto interesante de estos candidatos son las consecuencias que puedan generar. No sabemos si los creadores pertenecen a algún comando y son pagados para generar material burlesco, pero si estos entes son bien manejados, pueden restar o entregar apoyo al presidenciable verdadero, aunque no suceda lo mismo con los votos.
Mientras tanto, no queda más que seguir riéndonos con algunos de estas creaciones, que son más entretenidas que los verdaderos candidatos.
