LOS PERROS SE ORGANIZAN Y PEGAN SUS COSCACHOS

LOS PERROS SE ORGANIZAN Y PEGAN SUS COSCACHOS

Los perros dieron el golpe antes de que cualquier estudiante lo pudiese pensar. Esta mañana la facultad de Filosofía y Humanidades del campus Juan Gómez Millas apareció tomada por una cincuentena de perros del campus. La asamblea canina resolvió esta medida de fuerza tras una reunión de emergencia que sostuvieron ayer en la clandestinidad (se presume que fue en el hoyo del ICEI), en la cual determinaron que llevarán adelante un proceso movilizador debido a las condiciones en las que viven en el campus y la iniciativa bicentenario.

Los canes exigen que los humanos que administran el campus se pronuncien acerca de su calidad de vida, ya que, según ellos,  les habrían prometido que existiría un Semda para perros, les darían comida de calidad, una beca para tratarse el problema de las garrapatas, programas de rehabilitación para perros alcohólicos y además manifestaron su oposición al retiro del Cenicero, lo que finalmente causó que la toma fuese de la facultad de Filosofía.

Juvenal, perro dirigente de la asamblea, declaró a El Aguja que “Estamos hartos de que tanto los funcionarios y autoridades de este campus como los estudiantes nos traten como cualquier cosa. Cuando se les para la raja nos hacen cariñito y todo, pero no entienden que también necesitamos vivir dignamente. Mientras ellos duermen en sus cómodas camas, nosotros nos enfrentamos a las inclemencias del tiempo y a dormir en el invierno en las baldosas frías o el barro. Es por eso que exigimos que nos abran el auditorio de Periodismo para dormir calentitos. Hay que derrotar a Spike, ya que como ingresamos a la OCDE cree que con Lipigas se solucionan todas las cosas. Nada que ver, aquí necesitamos construir, y para eso debemos iniciar el debate, o de lo contrario llegaremos a la barbarie”.

La asamblea no estuvo exenta de momentos tensos. Más aun cuando Agustín, el perro del ICEI, se opuso a la movilización: “Creo que aquí no hay nada que discutir. Estos perros picados a izquierdistas son unos flojos de mierda,  lo único que saben es querer pararlo todo y no he escuchado ninguna propuesta. No se dan cuenta que con esfuerzo y algo de astucia se puede vivir bien y ser bien alimentado. No saben sacar provecho de la infraestructura de este campus”.

Luego de estas declaraciones, Agustín fue fuertemente interpelado por los perros de Las Armas Caninas, quienes manifestaron que la postura del perro burgués corrompe el sentido solidario y fraternal que supone esta movilización: “Hay que moverse con todo lo que den nuestros rabos. Hemos logrado una unidad de campus inédita, hay que proteger a las perras del campus que son sistemáticamente cruzadas con los perros culiaos del Campus Oriente, proceder a esterilizar porque es nuestro derecho canino, y solidarizar con los perros de Ryanggang que se movilizan también por sus reivindicaciones perrunas obreras. ¡No más explotación canina!”. Respecto a las declaraciones de Agustín, el Mecha, uno de los dirigentes de Armas Caninas dijo: “Ese perro es un borracho, no sabe de lo que habla. Vota por Piñera, es un fascista”.

El Caca, de las Juventudes Perroristas fue más mesurado y declaró: “Estos procesos son importantes, generan comunidad. Es sensato que las cosas que estamos reivindicando se contemplen en la Iniciativa Bicentenario, donde no tenemos ni voz ni voto. Las organizaciones pro-perros del campus no dan abasto, y es realmente indignante ver que al frente del campus, las viejas le dan Pedigree a sus perritos y a nosotros con cuea nos dan unas cosas que ni recuerdo el nombre, más malas que el natre. Hay que entrar a concesionar la comida y los insumos sólo con empresas interesadas y que tengan sentido público”. Los perritos mellizos  que recién llegaron al campus reafirman la tesis: “Llegamos aquí porque nos dijeron que era un lugar lindo, y nos encontramos con que hay que pelear con otros perros clandestinos que rondan por acá. Esto es un campus sin ley. La situación del campus es precaria”.

Ante un inminente desalojo, la asamblea declaró que no permitirán la presencia de ningún perro policial. Los perros tienen un ejército de perros a rostro cubierto que tienen un plan de acción directa que pretende neutraliar cualquier intento de funa por parte de los perros policiales. Incluso, no descartan extender la medida de presión a las demás facultades del campus con el objetivo de impedir las matrículas de los mechones. “Para que nunca más nos miren a huevo. Los perros nos organizamos como nunca y no pensamos desistir en nuestra lucha, a ver si los humanos en algún momento toman conciencia de sus acciones, porque son unos pasados a caca y nos cansamos de tanta barbaridad”, declaró Rex, de Tarima Canina.

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Estudiante de periodismo de la Universidad de Chile. Director fundador de El Aguja en 2004.