La ropa sucia se lava en casa y la limpia se luce. Era una semana un tanto cuática para el instituto, pero no fue causal de hacer la vista gorda a los deberes. Y uno de ellos, era evaluar la Reforma del Pregrado que se viene implementando en el ICEI desde el año 2005 y que ha implicado grandes cambios en el ejercicio de la docencia y la gestión de la carrera de Periodismo, y la emergente carrera de Cine y Televisión.
Luego de una presentación del informe borrador, elaborado por el profesor Gustavo González, Pamela Pequeño, Carlos Saavedra, y Carolina Larraín; se procedió a formar comisiones que trabajaron en profundidad en diagnosticar más detalles que hay que pulir, además de realizar acotaciones sobre el documento.
Perfil de Egreso y Estructura Curricular
Tres comisiones se formaron esta oportunidad. La primera, hizo referencia al perfil de egreso y la estructura curricular de las mallas. En el primer caso, la discusión tuvo como protagonista la carrera de Cine y TV, donde se evidenció un disenso en la forma de plantarse frente al perfil de egreso, debido a que aun la carrera no está en régimen. Mientras Orlando Lubbert, director de la carrera, encontraba suficientes las condiciones actuales de la carrera para evaluar el perfil de egreso, por otro lado, posiciones como la del profesor Carlos Ossa y Celeste Muñoz apelaron a la maduración del proyecto académico antes de cantar victorias o hacer lamentos definitivos.
Por otro lado, fue consensuado el rol social del egresado de la carrera y que esto se debe complementar al contexto de la formación en una universidad pública. En tanto, en periodismo no existió mayor discusión, más que una valoración por parte del profesor Gustavo González a los dos ámbitos que ahora abarca la carrera: Administación y Gestión de Medios, y Comunicación Organizacional.
En el área de las mallas curriculares, destacó la propuesta del profesor Eduardo Santa Cruz de crear una comisión que analice, en lo que queda del año escolar, las falencias de las mallas para poder generar una propuesta concreta de mejoramiento. Lo notable, es que la pega se la tiró al profe González. Hubo además, numerosos reclamos por parte de la gente de Cine por el poco tiempo que pueden dedicar al taller debido a los ramos de formaón básica, lo que obligó a discutir su pertinencia. Rafael Del Villar incluso, criticó la exigencia de cinco CFG para las carreras, proponiendo utilizar estos créditos para otros cursos más afines a las carreras.
Gestión Académica
La comisión Gestión Académica Curricular estuvo a cargo de Eduardo Díaz Cataldo (Bachiman!) y la profesora de Cine, Macarena López. Básicamente se trató sobre las competencias tanto de alumnos como de profesores, los problemas que genera la exigencia de ciertos porcentajes de asistencia y la calidad de las ayudantías. También se reconocieron problemas en cuanto a carga horaria y falta de praxis en el caso de Cine, cuyo problema principal es no tener espacio en sus horarios de clases para grabar.
Una gran propuesta para nivelar las competencias de los alumnos es la realización de una semana de inducción, en la cual se hará un intento de “desfacsimilizar” (o sea, la cultura del facsímil) a los mechones e integrarlos a la capacidad de reflexionar y desarrollar temas.
La principal conclusión acerca de la gestión académica es que no se reconoce el trabajo hecho tanto por alumnos como por profesores, quienes dedican tiempos y espacios para realizar sus actividades a veces en desmedro de su tiempo libre.
En cuanto a la asistencia, se insistió en el punto de flexibilizar los horarios para que los alumnos tengan la oportunidad de ausentarse en caso de tener alguna actividad aparte como reportear o filmar.
No obstante, todos coincidieron en que si no existe financiamiento alguno para optimizar las competencias y ordenar la malla, no serán posibles las mejoras.
Formación Contínua
La mesa menos concurrida del claustro también fue la menos polémica. En ella se habló sobre todo el rollo de la formación continua. “¿Y qué cresta es eso?” se preguntará. La respuesta es simple, es la alternativa a seguir con los estudios una vez terminado el pregrado (los cinco años de carrera), la cual ofrece una especialización a los contenidos entregados por este.
La discusión, que tuvo como moderador académico a Laureano Checa, y de moderador estudiantil a nuestro colaborador Carlos Said (que poco y nada hizo), abordó el tema de la escasez de programas de postgrado ofrecidos por el ICEI. Todo por el simple hecho de que un curso de este tipo se debe pagar para ser realizado, y dentro del instituto un año más de estudios equivale a pagar el mismo arancel que se cancela por diez cursos que se imparten anualmente en el pregrado. Por lo mismo, son muy pocos quienes optan por esta opción debido, muchas veces, a la falta de dinero.
Otro punto que se tomó en cuenta es que tampoco existe un número de profes adecuado que permita crear nuevos espacios de magister. En el ICEI existen muchos cargos y pocos profes, quienes son los mismos que ocupan los cargos administrativos. Además, muchos no poseen el rango para llevar a cabo un postgrado.
Algunas soluciones propuestas en la mesa fueron: dar más posibilidad de becas interinas a estudiantes de bajos recursos para poder seguir con su formación dentro de la U, darle una importancia mayor al postgrado sin la necesidad de precarizar los contenidos del postgrado y vincular de manera más dinámica el pre con el postgrado para que exista un real interés de los alumnos para seguir especializándose.
Financiamiento
Respecto a los dramas de financiamiento que pasa el instituto, en el plenario final, la directora Faride Zerán aprovechó de calmar las pasiones, informando que se reunió con rectoría para analizar el asunto. Una solución primitiva, ha sido el ofrecimiento de un préstamo de 100 millones de pesos para salir del hoyo en el que está el instituto ahora. Esta proposición que será analizada por el consejo de instituto, según nos señaló la directora.
