MARIA OLIVIA MÖNCKEBERG: ÉTICA ANTES QUE TODO, RIGUROSIDAD ANTES QUE NADA

MARIA OLIVIA MÖNCKEBERG: ÉTICA ANTES QUE TODO, RIGUROSIDAD ANTES QUE NADA

Hoy eran las doce del día cuando, parados entre los periodistas de medios bacanes con micrófonos de acrílico y no de cartón, esperábamos la noticia que nos alegró la tarde: ¡Habemus Premium!

¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo?

Pues en las mismísimas inmediaciones del frío y emperifollado Ministerio de Educación, las puertas se abrieron de par en par ante la llegada de la nueva Premio Nacional de Periodismo 2009, la tercera de lo que hace varias semanas vengo llamando ese pequeño, hermoso y desconocido mundo del ICEI.

Así es, nadie más que María Olivia Mönckeberg; la profesora de cátedra que nos ha perseguido todo el semestre con el cuento de la rigurosidad y la ética que muchos piensan es sólo paja que hay que aprender el primer semestre, pero que se ha demostrado como una de las fuerzas vitales de nuestra nunca bien ponderada profesión.

Ahora María Olivia se ve homenajeada precisamente por aquello; después de todo, la palabra trayectoria, lejos la más manoseada de todo el circuito, por fin encuentra su ejemplo resplandeciente en las manos de la que alguna vez fue estudiante de la PUC.

“Para mi, realmente, siento que en esto hay el reconocimiento a una trayectoria; pero la trayectoria no la hace una persona, se hace en equipo se ha hecho con mis amigos y mis colegas de todos mis tiempos”

O al menos eso es lo que sus 6 libros, investigaciones y trabajos en clásicos de las perio-trincheras como el diario La Época, la revista Análisis, o incluso La Nación, demuestran ante el público.

“Muchos son los intereses en juego que se contraponen; siempre me han dicho en broma que me meto en la pata de los caballos, efectivamente, uno se mete en los temas de poder, en tratar de develar lo que ocurre…” Cuenta la profe a los reporteros cuando se refiere a sus investigaciones sobre el poderío de ciertos grupos.

Y claro, es una posibilidad, después de todo, no cualquiera llega a plantarse de esa forma para defender tan intelectualmente la historia de que a veces amenazan con arrebatarnos los grupos fácticos.

Justamente Faride destacaba hoy: “Se esta premiando la coherencia, la trayectoria, la independencia, que son elementos fundamentales en el periodismo (…) y a alguien que le ha dedicado su vida, y le sigue dedicando, al periodismo de investigación y además a la formación de las nuevas generaciones.”

No obstante, resulta que, muy a pesar de toda la chuchoca nacional que se ha armado con este galardón (como sería que hasta nuestro editorcillo tuvo su momento de fama);  no hay tanto con lo que sorprenderse: La profe lleva repitiendo el mismo discurso desde muchísimo antes que yo siquiera pensara en llegar a una carrera tan atolondrada como el periodismo…

No se confunda, compañero; no es un reclamo, más bien es un comentario de admiración… Que no se diga que nuestros profes no son consecuentes, mierda.

A las finales, aunque nos tachen de mamones, no podemos evitar estar orgullosos… Sobre todo cuando se mandan discursos que muchos de los medios que mencionaba al principio ni pescan, como la cuñita que dedicaba el Premio a los periodistas de antaño y pedía justicia a los asesinos de Pepe Carrasco: “Me atrevo a decir que debiéramos tratar de que se haga justicia y que se siga busca la verdad, en todos los casos de DDHH que todavía no podemos olvidar.”

O sea, todo nos lleva a la reflexión fabulesca del día: …Qué interesante es tener gente de calidad en casa…

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Estudiante de periodismo y blablante profesional... A propósito, soy la Shann :D