Ok. Convengamos que el esquema táctico dispuesto por Honduras fue bastante ratonil. Los dos volantes creativos externos que paró Rueda sólo se quedaron más atrás, al nivel de la línea de contención, dejando ocho hombres en dos líneas de cuatro bastante cerradas, impidiendo cualquier intento chileno de enhebrar una jugada cerca del área catracha. Y la mejor forma de romper ese cerco es un gol, cosa que pasó tras el cachetazo con mucha suerte de Beausejour. Pero pucha que nos costó.
Y es que se sabía que el partido iba a ser así, y la ausencia de un jugador de área en plena forma, con Suazo convaleciente y Paredes saliendo de una amigdalitis, complicó aún más la opción chilena de tener una producción mayor en cuanto a goles. Valdivia no es centroforward, no siente la posición: en vez de rematar en un par de ocasiones que estaba bien colocado, prefirió pasar al lado. Y los aleros, Sánchez y Jean, chocaron frecuentemente contra el murallón blanco, dejando al Mago y a Fernández la tarea de sorprender a la zaga hondureña con un pase justo y a las espaldas, si es que no les pegaban antes.
Pero Chile, este Chile… no jugó a lo que sabe. Considerando todo lo anterior, el esquema ultradefensivo de una Honduras que no tiene mucho más que ofrecer en el campo de juego con los jugadores que tenía disponibles hoy, lo mucho que pegaron al amparo de Eddy Maillet, y también que este es un plantel muy joven –con algo de experiencia, pero poca en comparación a otros elencos-, hubo muchos elementos que podrían explicar el que los nacionales no pudieran reflejar lo que se hizo en las Clasificatorias y en varios amistosos.
Lo repito: ante esta Honduras, que rompió más que jugó, es muy difícil proponer algo. Realizar el ideario que seguramente Marcelo Bielsa tenía en mente, con los jugadores que dispuso y con las instrucciones que dio en la previa al debut mundialista. Pero también, y eso es lo principal, este grupo de jugadores, que nos ha invitado constantemente a soñar, tiene el deber de jugar bien, con dinámica, y con gol. No la posibilidad, el deber. Por variantes, por las individualidades de mediocampo hacia arriba, por los relevos en la zaga, por la calidad de Bravo. Una obligación, que al menos eso es para mí.
Qué podemos rescatar de esto: que Chile sí intentó atacar todo cuanto pudo, en especial tras la apertura de la cuenta y con más espacios en la zaga hondureña; que Matías Fernández vuelve a rendir a un mayor nivel, con sus pases y el tiro libre recién comenzado el partido; que Medel es imprescindible en la defensa, a pesar de su estatura; y que Claudio Bravo es un arquero de primerísimo nivel, que merece una oportunidad en un club grande de Europa.
Pero hay mucho, mucho que mejorar. Urge tener a Chupete en forma, y a Paredes como alternativa. Y que Alexis sea capaz de pasar el balón, como tan bien había aprendido en los últimos meses. Y que Beausejour pueda ser un poco más incisivo por la izquierda. Y que el juego por las bandas sea más profundo, donde los punteros logren abrir a cabalidad el murallón que se presume plantarán los suizos el lunes, entre su natural línea de cuatro y su estatura. Eso, sólo para empezar.
Me gusta Chile, me gusta este plantel, me gusta esta oportunidad que tenemos de dejar huella en el mundial, con una propuesta de juego distinta a lo fome que hemos visto hasta ahora. Pero hay que hacerlo, que no basta con parecer ofensivo, sino que también serlo. Y Bielsa, que ahora sí tendrá (esperemos) todas sus piezas disponibles para enfrentar a los suizos, podrá plasmar en la cancha lo que, seguramente, está pensando desde el cuatro de diciembre. Y para eso los tres puntos sirven, pero en el fondo, este Chile quedó al debe, en goles y en impresión general. Ganamos, pero no puedo celebrar este 1 a 0. No, cuando en la cancha tuvo que ser mucho mejor. A ver si el lunes sacamos un carnaval…
Foto: Fifa.com

el hombre de área fue la piedra de tope en ese partido. fernández jugó un partidazo pero faltó el que la empujara adentro, beasejour no tuvo a quien centrar y sánchez se acabronó buscando el desnivel. con chupete o paredes podemos hacer maravillas en este mundial.
me preocupó el desacierto de ponce en un par de ocasiones y la tarjeta de carmona, que se cuide para el próximo partido.
y sí, eternamente seré el primero en leer bombín y sus derivados.