El día viernes pasado, en el foro de los tres canditados a rectores hubo una sorpresa: La silla vacía del actual rector y candidato Victor Pérez, cuya ausencia fue recibida con pifias por el público del auditorio Pepe Carrasco, probablemente las mismas pifias que hubiera recibido al presentarse.
Anunciado como un imprevisto a causa de una reunión en Facso, no hubo ningún subrogante ni ninguna disculpa para el auditorio que defendiera su gestión o presentara sus propuestas, pero si bien el día lunes llegó al ICEI con su séquito a pegarse una hojeada por el campus, es difícil considerar que su ausencia no fue una falta de respeto para la comunidad estudiantil, algo que subraya algo que con o sin visita ya sabemos: Hay facultades del primer y el tercer mundo, y estas últimas no son prioridad, (especialmente si no somos facultad).
Aunque su presencia estuvo ausente, el resto de los candidatos constató la situación de esta universidad que ha tenido prioridades diferenciadas, la presencia de una crisis histórica que es imposible solucionar únicamente en un periodo y, a fin de cuentas, la confirmación de que la crisis haya logrado detenerse durante el mandato de Víctor Pérez.
A través de la página web de su candidatura, la mayor parte del espacio lo dedica a mostrar cuales fueron los logros de su periodo: Modernización de los servicios digitales, obtener otros fondos para parchar el vergonzoso apoyo del Aporte Fiscal Directo, y poner en marcha el proyecto bicentenario para el Campus Juan Gómez Millas. Sus medidas para este periodo apuntan en su mayor parte a “continuar con un liderazgo de su gestión”, aumentar la matrícula en un 40% en 10 años y el tema similar a sus contrincantes electorales, el diseño del campus Carén.
Ambiciosa es su meta de eliminar la deuda de la Universidad para el año 2013, pero sin embargo la credibilidad de que en su mandato pueda encontrarse la solución a este eterno tema es meguada porque su proyecto mas vociferado, el Nuevo Trato con el Estado, ha quedado en un sinnúmero de reuniones, entrevistas de prensa y en los hechos todavía no han dado muestras de cambiar.
Especialmente cuando en un año con un IPC negativo, se produce un alza de aranceles del 4,5 %, lo que es una contradicción a la regulación establecida que fija el alza de aranceles mediante los resultados de este indicador. Por ende todas esas fotos, entrevistas y reuniones quedan desacreditadas, cuando son los alumnos los que tienen que pagar el precio de sustentar esta universidad porque a nadie mas le interesa.
¿Cómo se puede entonces generar una confianza entre los estudiantes y la institución mediante el contínuo menosprecio por los primeros? Estamos hablando de que ni los propios estudiantes pueden confiar en la Universidad estatal mas importante que dice velar por el bienestar de su pais, ¿Entonces quién?, y en palabras del chapulin colorado ¿Ahora quién podra defendernos?
Para finalizar les damos un pequeño recordatorio de que en esta elección no es intrascendente. El ministerio de Lavin, si las medidas que ha presentado se establecen y se aumentan, puede significar un daño irreversible para la educación chilena.
