RETROCOPETES

RETROCOPETES

Es difícil concebir las fiestas patrias sin alcohol. Ya sea el aroma dulzón de la chicha, el sabor de una chela helada, la elegancia de un vino grueso para los asados o el remezón de un licor de mayor grado. Digamos que también existen los escépticos y puritanos, que no conciben la vida con etanol y prefieren tomar agüita mineral para no engordar. Hay de todo, señores.

Pero ya que estamos de fiesta y los abstemios pasan bien piolita, vamos a recordar algunos copetes famosos y chilensis. Por supuesto, Chile Retro se caracteriza por alabar a los sobrevivientes y llorar a los desaparecidos.

En primer lugar, hay que destacar con amarillo fosforescente que los comerciales de tragos fuertes se caracterizan por la presencia de pulposas modelos. Es cosa de contemplar los carteles que adornan nuestras botillerias de barrio. Aquellas hermosas féminas dejan poco a la imaginación, sometiendo a los compradores a una calentura mayor de la que otorga el trago promocionado.

Los métodos ocupados en tan nimia publicidad eran simples: camisetas mojadas, lencería sofisticada, colaless preciso. Incluso, mujeres de espaldas mostrando sólo un detrás sin sostén. No sé si la estrategia habrá resultado. Algún negocio de vulcanización o de la vega disfrutará de este peculiar adorno.

Existen distintos grados de sensualidad etílica. Por ejemplo, está el Pisco Control, desaparecido en medio de la invasión de los tragos alternativos, los sour y los colados. Es un ejemplo de comercial simplón, pero se repite el patrón de los comerciales de copetes, que siempre incluyen a mujeres regias como símbolo de placer.

Tenemos también el caso del Pisco Capel. Este sobreviviente del sol amarillo con fondo rojo era más agresivo en su actuar. Este comercial, por ejemplo, está marcado por el juego de luces y sombras, mezclando las labores de campo por el encanto de las formas femeninas.

Ahora, ¿qué ocurre en el caso de las chelas? Quizás no es tan pronunciada la corporalidad, pero en un comercial de este tipo no puede faltar un elemento. La niña bonita que acompaña a la patota de muchachos a beber una cerveza bien helada. Veamos qué pasa con Cristal durante los noventa.

En el caso de la Escudo, existe un comercial bastante ameno que habla sobre una conversación, recordando los viejos tiempos. Y la protagonista de este video no está acompañada por una pandilla de locos borrachos. Si reconoce a la mujer del siguiente video, comente.

Antes de cerrar este paneo alcohólico, la recomendación de rigor: si tomas, entrega las llaves. No querrás pagar caro un carrete, ¿verdad? Y no te olvides de pedirle a tu casero más cercano algún poster estimulador para pegar en tu pieza.

About the Author

Reportera, cronista, coleccionista de recuerdos viejos y no tan viejos. Voto por la democracia en You Tube, aspiro vestirme al estilo setentero y quiero todas las Ritmos del mundo en mi casa.