La mayoría concuerda con que el logo del gobierno es horriblemente feo. Y no era de esperarse que tras su lanzamiento el martes 9 de marzo, el bombardeo de críticas hiciera remecer su existencia como el terremoto lo hizo con Chile. Pero, dejando de lado la parte estética y Feng shui del emblema, es justo además, ver el lado semiológico del mismo, es decir, que intenta expresar esta imagen producida por la consultora “Storm” de Hernán Larraín Matte.
Cuestión de colores y significados
En el año 1834 nuestro país adoptó el escudo elaborado por el artista Charles C. Wood Taylor. Su diseño se basó en lo que es conocido como la heráldica. Eso quiere decir que los colores empleados en el emblema portaban significados al igual que los escudos de armas de las familias aristocráticas de la época.
En el símbolo patrio se utilizaron en prioridad dos colores, el rojo y el azul. Que en heráldico serían gules y azur respectivamente. Según nuestra querida y usada Wikipedia, que todo lo sabe y si no, lo inventa algún usuario de la Web, el gules es signo de: de fortaleza, victoria, osadía, alteza y ardid y el azur significaría: la justicia, el celo, la verdad, la lealtad, la caridad y la hermosura”. Ambos significados han sido reconstruidos de diversos textos de la heráldica.
De cualquier forma, estas definiciones tienen mucho que ver con lo que querían expresar los criollos de la época. Por lo mismo, los colores han trascendido todo este tiempo en nuestra historia. El problema es que, este símbolo en particular, comenzó a representar el lado militar de la fuerza.
El profesor del Instituto de la Comunicación e Imagen (ICEI), Carlos Ossa, comenta al respecto: “Ese escudo a lo largo del siglo XIX, sobretodo de la guerra del pacífico en adelante, Se fue convirtiendo cada vez más en el objeto que representaba lo que podríamos llamar el imaginario militar de la república”. Si bien, es desde esa época que el escudo se liga a la parte bélica, seguía conservando los colores tradicionales. Gules y Azur.
No es necesario mencionar la forma en que se empleó el escudo nacional en la época del tata. Para muchos, desde ese momento, el símbolo patrio le produce cierta incomodidad. A pesar de todo lo que ocurrió en la dictadura, el logo se mantuvo con sus colores respectivos.
Al llegar Piñera con su tusunami y marepoto a la moneda, el escudo nacional, empleado en el logo de su gobierno, cambió a ser gris o en estricto rigor, negro y blanco. En el lenguaje heráldico, ambos colores tienen significados especiales. El negro (Sable) representa a la prudencia, tristeza, rigor, honestidad, y obediencia. Por otro lado el color blanco (Plata) representa pureza, integridad, obediencia, firmeza, vigilancia, elocuencia y vencimiento. No es casualidad que el gris siniestro del logo nos de urticaria. Heráldicamente quieren transmitirnos un mensaje de sometimiento. Cuanta erudición.
La ideología en un emblema
Para el profesor Carlos Ossa, el logo es el reflejo de la ideología de Piñera. “La discusión no es estética. El problema no es si el escudo es bonito o es feo. El hecho de colocar un escudo en blanco y negro, tal como está en la tradición de las impresiones desde las litografías en adelante, evidencia el alto contraste: o es sí o es no”.
De esta forma, el emblema del gobierno no es solo una aberración gráfica, sino que además, es la condensación de las aspiraciones que pregonaba el presidente actual en su campaña. “No hay que confundirse, aquí hay explícitamente un mensaje muy claro, el modelo, vale decir, este gobierno, es del orden y que a priorizar las instituciones que son las fundamentales garantes del mismo” recalca Ossa.
Pero además del siniestro escudo nacional, también está la presencia de las letras, como lo son el azul, el rojo y el celeste. Del último, todos nos preguntamos el motivo que llevó a la implementación de ese color. La verdad es que es un recurso meramente estratégico. “En este caso, en los colores que se presentan, no son contrastados, sino que están todos matizados por este celeste fifí que se instala. Vienen a dar una clara connotación de jerarquización” plantea el profesor. En estricto rigor, el uso del celeste en al palabra “Chile”, es meramente para amortiguar lo que representa el escudo.
Otro factor relevante, es el hecho de estar en un fondo blanco. Eso provoca que el logo, en su conjunto, se adhiera a tu mente y la viole. “Al colocar un fondo neutro, la pregnancia, que es esta permanencia de la imagen en la retina del espectador, se sostiene todo el tiempo. Entonces, visualmente, yo no me puedo escapar o distraerme en un elemento complementario de la imagen” afirma Carlos Ossa, aludiendo al revuelo que ha causado el mismo logo. En definitiva, te guste o no, el logo se queda dando vueltas en tu cabeza.
Y para esta parte del análisis ya se vuelve evidente lo que, ideológicamente, el logo expresa. En primer lugar se remite a figuras que recuerdan el lado militar. En segundo lugar, es la combinación de colores, que en estricto rigor, da una connotación de orden y rigidez, que es lo que mister Piñera busca en su gobierno. Y en tercer lugar, pero no menos importante, es la estructura del mismo (posiciones y colores).
En síntesis, el logo del gobierno expresa los ideales de la nueva administración. Si tú mortal, lo encuentras feo, es probable que inconcientemente encuentres feos los ideales que representa. Pero de igual forma, la derecha al estar al mando y lo hace con alevosía. “Este puede ser el símbolo, con el que la derecha chilena, en su carácter revanchista y Pinochetista, nos está diciendo a todos nosotros, como si nos sacaran la lengua por habernos vencido, somos el poder” concluye el académico Carlos Ossa.
De igual forma, si no te interesa mucho la carga semiológica del logo, te dejo 12 razones más (hechas por huerfanosproducciones), para que puedas odiar como todos el nuevo logo.

