Y HUBO QUORUM…

Y HUBO QUORUM…

Desde mi rincón de la micro*…

… cuando el viaje se detuvo en un paradero lleno de fanfárrea, llámese elecciones Fech, se subió un sinnúmero de artistas al vehículo. Unos más buenos que otros, con ofertas directamente desde la importadora, y otros más bien artesanales, pero honestos.

El drama singular era que el paradero llamado ICEI no era un lugar que los prejuicios dejaran bien parado. Era más bien un lugar desierto, donde era difícil imaginar hordas de gente fuesen a demandar un lugar en esta línea llamada Democracia, de la cual muchos hablan pero pocos abordan.

Un año muerto, casi sin pasajeros que llenasen los puestos vacíos de los servicios especiales, entiéndanse ellos como claustros y asambleas varias; no  daba pie para pensamientos optimistas. Pero ocurrió lo impensado. Los candidatos a concejeros Fech eran seis. ¡Seis intenciones para dos cupos! Recuerde que en ese momento ni se podía pensar en quórum.

Pero hay un punto importante que rescatar. Si bien, la mitad de las candidaturas respondían a posturas mas bien esperables y emblemáticas (La candidatura de Ramírez y la Izquierda Autónoma) de lo que ya hay en el instituto, destacó además, otras dos que marcaron presencia y que nadie dimensionó su impacto: Pame De Vicenzi (Independiente) y Chico Pérez (U-Social)

votacionesSin mediar un plan mancomunado, cuya supuesta existencia tan sólo respondió a  un rumor flaite, y burlando todo tipo de maquinarias que pululaban como moscas en la caca alrededor de las mesas de votación, Chico y Pame alzaron una bandera muy distinta y personal. Era el asunto de atreverse a alzar la voz contra lo que ya hay, el sentimiento más romántico que imperó en estos cabros.

Aún recuerdo cuando Negro me dijo el día miércoles, cuando nos sorprendíamos por la cantidad de gente que había votado: “No te hagai’ ilusiones, Chiko, el quórum no se va a alcanzar”.  A pesar de que la historia le diera piso al argumento del presi del CECo, no me parecía coherente ante los llamados de actuar “Con Toda la Perso” de Pame De Vicenzi ante la realidad del instituto, que no es la mejor y que necesita imperiosamente una atención por parte de la comunidad en pleno.

Por otro lado, Chico Pérez, carne de cañón de U-Social, se enfrentaba con valentía ante las máquinas ajenas e incluso propias. Pero quisiera resaltar el coraje de un compañero que sorpresivamente quiso decir presente.

Entre Chico y Pame sacaron 34 votos “de la disidencia”. No es menor, ya que representaron cerca del 10% de las preferencias.

No crea que hemos olvidado al último ganador. Juan Pedro Lührs (Lars). Les guste o no les guste, el fan de Jaime Guzmán la hizo. Pero la connotación es distinta: las máquinas nunca quisieron dimensionar el plan perfecto que tenía la Chile para Todos en estas instancias. No, no estoy hablando de platas de RN ni de canales de televisión por Youtube. Sino que su gran baluarte fue su gente. Pocas pero convencidas, y aprendió lo que hacían las viejas máquinas: acercarse y ganar por amiguismo. No seré hipócrita como para decir que el programa de La Chile Para Todos es maravilloso.

Esto es un severo llamado de atención. La felicidad de haber alcanzado puestos puede ser entendible para grupos que hace rato ostentan el poder. Pero quedó claro que, en primer lugar, el tema de la participación hay que enfrentarlo con frescura e innovación, y de eso se encargaron Pame y Chico Pérez con modestia (A Gabo San Martín no podemos atribuirle méritos porque Chico haya sacado trece votos. Si fuese máquina de una campaña mía, le doy patadas en la raja). El primer mensaje es que hay que mojarse el potito y aperrar a involucrarse en los espacios.

Y el segundo mensaje, es a poner atención en las formas de llegar. No se olviden que tratan con una comunidad que desea ser considerada. Y ahora, las izquierdas deben estar en pánico por la inclusión de Lars, gracias a su tercer lugar,  y beneficiado por la alta participación que hubo este año. Sean hidalgos en reconocer que Lars se pajeó todo el año hablando con gente de segundo y mechones para llegar donde llegó, y no necesitó un gran Caterpilar para lograr su votación. Tirón de orejas para el resto, una autocrítica no es mala. Lo peor es ser un convencido de que se hacen las cosas bien.

Ahora, llega el momento de la pragmática. Felo, Cele y Lars tienen mucho que demostrar, así que no vale la pena ahondar más en desempeños de campaña. Pero ojalá que el fenómeno Pame+Chico se dé en más instancias, por que esa es la mano. Atreverse. Bien por ellos, un aplauso y un ceacheí.

Ahora el bus parte, y por todos lados la invitación es a seguir informados. Se viene otra detención electoral, y hay que saber que en estos billetes con los cuales terminados pagando, los verdaderos rostros e intenciones se ven a contraluz.

* Desde mi rincón de la micro: Nueva sección de Opinión.

About the Author

Estudiante de periodismo de la Universidad de Chile. Director fundador de El Aguja en 2004.